TENDENCIAS DE DISEÑO EN EL SALONE INTERNAZIONALE DEL MOBILE 2018

 

Design Group Latinamerica resume las novedades en materiales y paletas de color presentados en Milano Design Week 2018.

Los representantes para Europa de DGLA, liderados por Darío Fernández, recorrieron la #RutaDGLA durante el evento más importante a nivel mundial para el sector del diseño industrial e interior. La Milano Design Week reunió diseñadores, arquitectos y marcas internacionales de las fábricas más reconocidas de revestimientos, mobiliario y equipamiento.

Para nuestro líder del equipo, “esta edición tuvo diversos enfoques de estilo, desde el organicismo de la forma hasta la reinterpretación de lo clásico. La tendencia está en la búsqueda de la pureza o fantasía para recuperar el valor narrativo de los objetos que crean ambientes y espacios de vida únicos y logran expresar ideas reflejando nuestras pasiones”; indicó.

El mobiliario, luminarias y objetos tienen una presencia táctil y protagónica en el 2018; lejos de lo neutral, el equipamiento proporciona sensaciones que acarician tanto el ojo como la mano con maderas nobles, acabados preciosos y tejidos envolventes destacando los estilos industriales con detalles honestos, estructuras tubulares y detalles a vista.

En cuanto a materiales, no todo el oro brilla, pues la tendencia es aplicación de metales como bronce, bronce rosa y acabados cepillados que siguen la pauta. El vidrio vuelve con nostálgicas texturas acanaladas y efectos boreales, la novedad son acabados opacos o translúcidos que transfiguran los objetos vistos a través.


La madera sigue siendo un favorito por su componente visual, destacan tallados con estrías y ondulaciones de gran textura; además la beta sirve de inspiración para nuevos recubrimientos porcelánicos que simulan su aspecto. Específicamente con los revestimientos, la pauta está dictada por degradados, texturas aburbujadas, geometrías y altorrelieves en formatos novedosos

El color como elemento esencial de expresividad en el diseño tuvo gran protagonismo, junto a los materiales, sobre la forma de los objetos; en general se mantuvo un tema terroso en la paleta cromática con una selección atenuada de grises, verdes, beige y blancos. Sin embargo, destaca el color coral y tonos rosa opacos;  junto a tonalidades de naranja, amarillo y oxidados dispersos. La tendencia también mostró espacios monocromos, con azules intensos, mostaza o vino como acento.

“En síntesis, podemos resumir la MDW2018 como un tenue Memphis: el mobiliario tiene volumen y presencia sin miedo a las curvas; la sutileza de los colores hace que parezcan tendencia, todos a la vez; abundantes guiños industriales, pero con una atenta elegancia. Llevándonos a reflexionar que dentro del hogar se retoma el desenfado lúdico postmodernista, pero si dejar atrás la practicidad, funcionalidad y de ninguna manera el Bel Design en ésta oportunidad”; concluyó Fernández.